Publicado el 17/01/2012

Museo Landívar reabre y apunta hacia interactividad

En el sitio de los vestigios arqueológicos del Museo Manuel Agustín Landívar, las plantas de diente de león están altas y florecientes, los tréboles, kikuyos y las flores amarillas denotan falta de cuidado.

Durante tres meses el espacio no recibió ningún tipo de mantenimiento; primero porque fue cerrado ante la salida de la entonces directora, Catalina Sojos; y, segundo porque en el presupuesto de la Casa de la Cultura, institución a la cual está adscrita el museo, no existe un rubro para tareas como la poda de árboles, corte de césped y conservación de muros, eso se financia con fondos que la Casa de la Cultura, núcleo del Azuay recauda de los arrendamientos de oficinas.

Desde la semana anterior, Marta Orellana se encuentra como coordinadora del museo, ella contrató un proceso de adecentamiento que incluyó el retiro de la maleza de los árboles de nogal y capulí y el cuidado de los jardines. Luego está prevista una limpieza a los muros cañaris, incas y molinos españoles. La edificación del museo presenta goteras, reparadas en parte la semana pasada ante la temporada lluviosa que dañó los cielos rasos, pero ventajosamente sin afectar la reserva arqueológica.

El museo se abrió al público y al no contar con recursos para promoción y difusión, Carlos Vásconez presidente local de la Casa de la Cultura dice que, “de boca en boca se pasa el mensaje anunciando la apertura del sitio”.

La coordinadora, Martha Orellana manifiesta que la administración puso énfasis en dar al museo una dinámica diferente, por ello se presentó al directorio de la Casa de la Cultura un proyecto que contempla la nueva orientación tanto museística y expositiva. Por ahora se exhiben en las tres salas las reservas arqueológicas de las culturas Cashaloma, Tacalzhapa, Cañari, Puruhuá, Suscal Malar.

El plan presentado propone una estructura diferente a la hasta ahora aplicada, se trata de llevar adelante un museo vivo abierto a nuevos públicos y motivando a estudiantes de escuela y colegios a conocer la reserva y la riqueza de los vestigios allí existentes.

Además contempla la realización de talleres con profesores y alumnos de establecimientos. Esto se adopta porque según algunas estadísticas, el museo presenta un bajo índice de visitas.

Orellana por ahora hace de coordinadora y guía, algunos turistas extranjeros que visitan el Museo Pumapungo hacen periplo por Todos Santos. Vásconez, por su parte, señala que el proyecto para el museo tiene ejes históricos, culturales y turísticos enfocado a nuevas generaciones, el objetivo es crear interés en ciudadanos y visitantes sobre la trascendencia estética e histórica del lugar.

Publicado el 17/10/2011

Nota sobre cuenca

Queridos amigos:

allá van unas notas sobre Cuenca y sus Vestigios. Daniel Santoro el famoso periodista argentino las realiza.

Espero les guste,

abrazos,

Descargar la nota [PDF]

Publicado el 18/01/2011

INFORME PRELIMINAR DE LA COMISIÓN TÉCNICA SOBRE LA EXCAVACIÓN DE TODOS SANTOS – CUENCA

a) Proceso de trámites y excavaciones:
1. —Se dio comienzo a las excavaciones el 30 de noviembre de 1972, hasta el día 27 de diciembre, en que la Casa de la Cultura, Núcleo del Azuay nos hizo conocer la resolución tomada por los propietarios del sitio en el que se realizaban los trabajos de sondeo, para determinar la magnitud de las ruinas encontradas, y nos vimos obligados a suspender los trabajos y se rindió el primer Informe de los hallazgos, mediante oficio 4-73 del 9 de enero de 1973.

2. —Mediante oficio 1-72 del 29 de diciembre de 1972, se solicitó a la Casa de la Cultura, Núcleo del Azuay, que las ruinas de Todos Santos sean declaradas como pertenecientes al Patrimonio Artístico y Monumental. Luego de un estudio prolijo fue declarado perteneciente al Patrimonio Nacional. A petición de la Casa de la Cultura, Núcleo del Azuay y del propietario, el I. Concejo Municipal, en sesión del 5 de enero de 1973, expropió parte de los terrenos antes mencionados, resolución que fue comunicada mediante oficio N? 109 del 12 de enero de 1973.

3. —Por Oficio N? 0212 del 23 de enero de 1973, el señor Alcalde encarga a la Comisión Técnica reiniciar los trabajos de excavación, los mismos que se efectuaron el 29 de enero hasta la presente fecha.

Publicado el 18/01/2011

LOS INTEGRANTES DE LA COMISIÓN

A raíz del descubrimiento de vestigios líticos en la zona de Todos Santos de la ciudad de Cuenca, la Casa de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo del Azuay, el Municipio de Cuenca y el H. Consejo Provincial se preocuparon de que se investigue este hallazgo, el mismo que podrá tener gran importancia para la historia de la ciudad.

La Casa de la Cultura Ecuatoriana declaró esta zona como perteneciente y protegida por la Ley de Patrimonio Artístico Nacional y las Instituciones representativas de la ciudad; en una reunión realizada en el H. Consejo Provincial del Azuay se desig¬nó una Comisión Técnica para que realice sistemáticamente la excavación y descubrimiento de los vestigios mencionados.

La Comisión quedó integrada por los señores Dr. Manuel Agustín Landívar, Lcdo. Nicanor Merchán L., Arq. Patricio Muñoz V., Dr. Jacinto Cordero E., Dr. Gustavo Reinoso H., Arq. Gastón Ramírez S., Lcdo. Mario Jaramillo P., Lcdo. Rigoberto López, Ing. Marco Erazo, Arq. Jaime Malo, Sr. Juan Martínez B., Arq. Álvaro Malo C, Enrique Malo A.

Esta Comisión trabajó intensamente tanto en la excavación de sitio, en la determinación geológica de las zonas de ocupación y del material lítico, en la investiga¬ción de formas arquitectónicas y en la recolección de documen¬tos de archivo. Este trabajo que incluía varios aspectos técni¬cos con relación a este complejo, duró por el tiempo de un año y se recolectó una enorme cantidad de fichas de investigación. La Comisión que cree haber cumplido, siquiera en parte, el honroso encargo que le fue confiado para esclarecer el ori¬gen y la secuencia histórica de la ciudad, presenta, en forma resumida, el siguiente informe preliminar:

Publicado el 18/01/2011

INFORME (LA CARTA)

Cuenca, 3 de noviembre de 1973

Señor Presidente de la República,
GENERAL GUILLERMO RODRÍGUEZ LARA.
Señor Ministro de Educación,
CORONEL GUILLERMO DURAN ARCENTALES.
Señor Ministro de Defensa,
GENERAL Ret. MARCO ALMEIDA JATIVA.
Señor Gobernador del Azuay,
CORONEL FAUSTO AYALA ROCHA.

Señores:
Adjunto a la presente nos es honroso enviaros una copia del Informe sobre las excavaciones de las ruinas de Todos Santos en esta ciudad, muestras de casi un milenio de historia de esta parte del Ecuador.

La valía de las ruinas ha sido reconocida no solamente por autoridades y estudiosos del país, sino también por eminentes científicos extranjeros. A vuestra vista durante la visita que estáis haciendo a Cuenca, aparecen importantes y valederas para el estudio detallado y minucioso que se está haciendo y se hará más aún en el futuro.

El apoyo del Gobierno central es fundamental para completar las excavaciones en este lugar y ampliarlas a sitios aledaños donde, con seguridad, se encontrarán aun mayores y mejores ruinas arqueológicas.
Que los afanes de buscar las raíces mismas de nuestra nacionalidad para exaltarlas y desarrollar con ellas un mejor Ecuador para todos, y que es la tesis del actual Gobierno Nacionalista, vea que en estas excavaciones y trabajos científicos hay siglos de historia y prehistoria que necesitan ser conocidos y justipreciados.

Por la atención que os sirváis dar a la presente y por el estudio del Informe adjunto que lo encontraréis ameno e ilustrativo, recibid nuestras rendidas gracias.
Muy atentamente,

POR LA COMISIÓN,
Dr. Manuel Agustín Landívar
Gastón Ramírez Salcedo Arquitecto

Publicado el 12/08/2010

Todos Santos complex award by World Monuments Fund and U.S. Ambassadors Fund for Cultural Preservation

Todos Santos complex is located in the heart of Cuenca, Ecuador, deep within the Tomebamba River Valley.

Cuenca’s Inca and colonial heritage are intertwined with a modern city. It is easy to understand the desirability and early prosperity of this Andean settlement because of the convergence of four rivers and abundant natural resources in the basin formed by mountains around the city. The white façade of the Todos Santos church was created in the manner of Spanish colonial Gothic Revival, but was built with the traditional materials of adobe and bahareque, a pre-Inca construction technique mixing sugar cane, straw, local plants, and clay.

The historic center of Cuenca was inscribed on the World Heritage list in 1999, confirming the importance of the ensemble of historic buildings, streetscapes, and cultural patrimony that have endured. In 2005, aging electrical installations caused a fire that resulted in the death of one of the convent’s nuns, and also critically damaged the infrastructure of Todos Santos. Natural aging has also left areas of the complex in states of deterioration, while others have simply been abandoned. Preservation of Todos Santos poses challenges that can only be met through broad community participation and innovation.

UPDATES

— World Monuments Fund awarded $150,000 in Wilson Challenge funding to complete the restoration of the church. The funds are being matched by the Municipality of Cuenca. July 2010.
— The U.S. Ambassadors Fund for Cultural Preservation allocated a 2010 award to support the restoration of an historic conventional bakery in the Todos Santos area of Cuenca. August 2010.

More informations at WMF website

Publicado el 26/05/2010

«Cuenca Patrimonial»: Un Libro Histórico Para Santa Ana De Los Ríos De Cuenca

Sursum Corda:

«Cuenca Patrimonial»:
Un Libro Histórico Para Santa Ana De Los Ríos De Cuenca

Sursum corda: El 1 de diciembre del año 2009 se conmemoró el X aniversario de la inscripción del Centro Histórico de Santa Ana de los Ríos de Cuenca en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Para conmemorar este histórico acontecimiento el I. Concejo Cantonal de Cuenca declaró al año 2010 como AÑO JUBILAR DE LA DECLARATORIA DEL CENTRO HISTÓRICO DE SANTA ANA DE LOS RÍOS DE CUENCA COMO PATRIMONIO CULTURAL DE LA HUMANIDAD.

Con este motivo, cum magnum gaudium, la Ilustre Municipalidad de Cuenca entrega a la comunidad una obra intitulada «CUENCA PATRIMONIAL», la cual constituye, ad perpetuam rei memoriam, un homenaje a la capital de la morlaquía y está destinada a contribuir para desarrollar el concepto de que el Centro Histórico de nuestra ciudad no es algo que nos pertenece tan sólo a nosotros sino que, en tanto es un bien auténtico y excepcional, dadas sus características culturales, es de propiedad de todos nuestros congéneres en el mundo en el que vivimos, al igual que cualquier otro lugar o sitio que ha sido declarado en esta condición.

Once autores de reconocida trayectoria escriben, in honorem urbis semper fidelis, desde cada una de sus experticias, diversos temas sobre asuntos patrimoniales de la Atenas del Ecuador, mientras –in memoriam- se reproduce un precioso ensayo intitulado «Cuenca de los Andes», de la autoría de Hernán Crespo Toral, eminente cuencano que fue uno de los artífices de la declaratoria patrimonial de Cuenca y valioso defensor del patrimonio cultural de la ciudad y el país.

Los otros ensayos son: Cuenca y sus valores patrimoniales, de Fausto Cardoso Martínez; Cuenca: valores, realidades y retos, de Diego Jaramillo Paredes; Árboles de Cuenca y Patrimonio Cultural, de Diego Demetrio Orellana; El valor patrimonial de la fotografía, de Felipe Díaz Heredia; El Museo es el rostro de la memoria, de Andrés Abad Merchán; Cuenca, una ciudad de memoria, de Gabriela Eljuri Jaramillo; Atenas intangible, de Catalina Sojos Mata; Cocina cuencana: identidad e intercambio, de Juan Martínez Borrero; Elementos de valoración del patrimonio musical, de Michurín Vélez Valarezo; Apropiación ciudadana de Cuenca patrimonio, de Leonardo Torres León: A los temas antedichos se adicionan dos ensayos intitulados Artes cuencanas y patrimonio cultural y Cuenca: Tomebamba, Paucarbamba y Guapdondelig, los cuales son una contribución de la Dirección de Áreas Históricas y Patrimoniales de la I. Municipalidad de Cuenca para la obra conmemorativa en honor de la ciudad patrimonial mil veces amada.

Finis corona opus, la obra tiene 184 páginas y está diseñada de manera sobria, con singular gusto y sentido estético, con 157 fotografías inéditas que la engalanan y complementan al alto contenido de calidad intelectual. A la vez, se trata de una edición bilingüe, pro mundi beneficio, ya que el libro ha sido traducido íntegramente a la lengua inglesa, con el objetivo de que su difusión sea más amplia y llegue tanto a los ciudadanos que se interesan por asuntos patrimoniales como a las instituciones, bibliotecas y centros culturales de la ciudad y el país, a más de las alcaldías de todas las ciudades patrimoniales del mundo.

En la publicación se incluyen algunas fotografías e imágenes históricas que han sido prestadas por archivos públicos y privados que atesoran importantes testimonios documentales sobre el patrimonio cultural de la capital de la morlaquía, mientras algunas de las imágenes publicadas reproducen especiales rincones cuencanos que resaltan, ex admirationem, detalles importantísimos de los bienes patrimoniales de la tercera ciudad de la república.

Desde esta perspectiva, la primera década de vida de Santa Ana de los Ríos de Cuenca como ciudad «Patrimonio Cultural de la Humanidad» representa –in stricta veritas- un punto de llegada y de partida en el proceso de concientización ciudadana que permite salvaguardar mejor a los bienes patrimoniales de una ciudad que ha sido siempre, pro humani generis, un relicario de belleza y cultura para todos quienes tienen la suerte de vivir en este suelo pródigo de valores culturales y para aquellos que, allende los mares, llegan como visitantes que se embelesan y extasían ante los atributos patrimoniales de nuestra querida Cuenca.

Esta obra representa entonces, a fortiori, un homenaje de admiración para la ciudad cargada de alma, Patrimonio de la Humanidad y centro de especiales manifestaciones espirituales que han contribuido, in aeternum, para forjar su fuerte personalidad e identidad.
La declaratoria del Centro Histórico de Santa Ana de los Ríos de Cuenca como «Patrimonio Cultural de la Humanidad» es de fundamental importancia para las cuencanas y cuencanos, pues debe acrecentarse la conciencia de que vivimos en un sitio geográfico pródigo de belleza, in puris naturalibus, y pletórico de valores culturales, en el que se han forjado obras que nos distinguen de otros pueblos, nos dan identidad y deben conservarse para el bienestar de todos los habitantes del planeta.

¿Qué existe en común entre las pirámides de Egipto, el Parque Nacional de Iguazú y la Catedral de San Pedro del Vaticano? ¿Entre Machu Picchu de los antiguos incas de los Andes, el Monte Saint Michel y el Centro Histórico de Cuenca? Sin duda, pocas cosas, salvo el hecho de que se tratan de monumentos y lugares prestigiosos cuya desaparición sería, ipso facto, una pérdida irreparable para el mundo y para cada uno de nosotros.

Todos estos sitios y monumentos están inscritos, ad initium tertio millenio, en la Lista del Patrimonio Mundial Cultural y Natural de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura -UNESCO- y son maravillas del mundo que no tienen que desaparecer por ninguna razón, por lo que existe más bien una obligación de los habitantes del planeta para precautelarlos.
La historia reciente prodiga múltiples ejemplos de los peligros existentes para la desaparición de estos tesoros. Recordemos, tan solo, gementes et flentes, los ataques en contra de los talibanes en la guerra de Afganistán, que despedazaron las milenarias pirámides de Buda, o el saqueo de Bagdad en la guerra del Irak, que hizo desaparecer innumerables bienes culturales de la antigua Sumeria, considerada una de las primeras civilizaciones del mundo en que vivimos.

Y en nuestra querida Cuenca, los ejemplos no pueden dejarse de mencionar. ¿Cómo entender, por ejemplo, que por falta de conciencia patrimonial se destruyeron alguna vez, el convento, iglesia y colegio de los Sagrados Corazones para construir los multifamiliares del Corazón de Jesús? ¿Cómo dejar de lamentar la desaparición de algunas edificaciones que ya no están y que eran excepcionales como bienes patrimoniales, tales como la Casa de los devotos de Tierra Santa, la antigua Gobernación de la provincia, el antiguo Ayuntamiento cuencano, el viejo Carmen Bajo de Cuenca, la villa Rosa Elena o la mutilación que sufrió, ex abruptum, el mismo Carmen de la Asunción, cuando hacia las calles Benigno Malo, Presidente Córdova y parte de la misma Padre Aguirre desaparecieron amplios jardines y edificaciones coloniales para dar cabida a aquellos edificios, de la década del 70, los cuales, dicha sea la verdad, no han podido suplantar la excepcional atmósfera existente en dicha manzana, antes de su construcción?

La Convención del Patrimonio Cultural y Natural de la UNESCO intenta definir ese patrimonio común, de calvo ad calvum, confeccionando la Lista del Patrimonio Mundial, en la cual se encuentra inscrito el Centro Histórico de Cuenca, desde el 1 de diciembre del año 1999.
Un bien cultural tiene que ser auténtico y sui generis, mientras debe haber ejercido una gran influencia, o aportar un testimonio único o estar asociado a ideas o creencias universales, o constituir todavía un eminente ejemplo de hábitat humano tradicional representativo de una cultura.

Para la Declaratoria del Centro Histórico de Cuenca como Patrimonio Cultural de la Humanidad se consideró que la urbe ha consolidado un auténtico sitio en el que, cum gratia et splendor, la mano del hombre ha desarrollado importantes edificaciones unificadas con un espacio geográfico natural excepcional y un grupo humano con sólidas tradiciones culturales que otorgan identidad a nuestra comunidad.

El gobierno local tiene dentro de sus propósitos, ex toto corde, proteger el Patrimonio Cultural de la ciudad y por ello considera que la educación de la comunidad a la que sirve es fundamental, a fin de que los habitantes de la urbe tomen conciencia de que el Centro Histórico de Cuenca debe ser preservado y restaurado, mientras varias acciones de conservación se ejecutan constantemente.

Por otra parte, el apoyo a las expresiones culturales del patrimonio intangible se consolida a través de acciones solidarias del gobierno local para preservar las tradiciones culturales como el Pase del Niño, el Corpus Christi, el Carnaval cuencano, la fiesta de los Santos Inocentes, las tradiciones de la festividad de los fieles difuntos y las celebraciones de la Semana Santa con sus típicas costumbres definidas en la música, la gastronomía o el folclore.

In honorem Concha, Patrimonium Culturalis in Mundi et gratias Deo et suam Divinam Providentiam, la obra es un excelente aporte bibliográfico para la «Atenas del Ecuador», urbe que ha mantenido, pro Patria et Deo, una fuerte presencia cultural como centro incomparable de producción intelectual y los ensayos que los lectores pueden encontrar, caput per caput in magnum liber, grafican, in spiritus et veritas, los múltiples aspectos por los cuales la ciudad cargada de alma bien puede sentirse ufana de su título de «Patrimonio Cultural de la Humanidad».

Por todo ello, la valoración de nuestro patrimonio es un deber cívico e imperativo para todos los ciudadanos y ciudadanas del mundo y su concienciación crea también importantes valores ciudadanos que debemos cultivar como habitantes de una ciudad patrimonial, dueña de un rico acervo que está al servicio de todo el género humano y el libro «Cuenca Patrimonial» intenta contribuir a este magnánimo propósito in honorem Concha, Patrimonium Culturalis in Mundi, ad maiorem Dei gloriam.

DIEGO DEMETRIO ORELLANA

Datum Concha, super flumina Tomebamba, in Annus Sacerdotalis in memoriam CL anniversaria Dies Natalis Sancte Ioannes Maria Vianney, ex aedibus FIDEH, districti meridionalis, mensis maii, die quartum supra vicesimum, reparate salute Anno Dominicae Incarnationis bismillesimus decimus, in sollemnitate Benedicta Maria Virgo, Auxilium Christianorum.